El regreso de los 80

La fiebre ochentosa regresa  con uno de sus emblemas más característicos, las excéntricas hombreras,  que se reinventan con un diseño  más sofisticado y  femenino. 

Si bien se las relaciona al sexo masculino por su fuerte influencia en los uniformes militares, se utilizan indistintamente en prendas para hombres o mujeres desde los años 30, logrando su mayor auge en los años 80, donde se caracterizaron por su extravagancia.

Las hombreras son un buen recurso  para utilizar en chaquetas  y abrigos si lo que necesitamos es generar un contorno definido en la zona de espalda y hombros, proporcionando  más volumen en la zona del torso.

Es importante armonizar la silueta, por eso recomendamos no abusar de esta tendencia, utilizando hombreras pequeñas y redondeadas. Un punto a favor de las hombreras  es que nos ayuda a corregir  la postura corporal., manteniéndonos erguidas y elegantes. 

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